Sentir dolor en un diente al masticar o al ejercer presión sobre él es una molestia que no conviene ignorar. Aunque en ocasiones puede tratarse de algo puntual, cuando el dolor se repite puede indicar que existe un problema dental que necesita ser valorado.
Las causas pueden ser muy diferentes. Una caries avanzada, una pequeña fisura en el diente, una restauración que ha quedado demasiado alta, inflamación alrededor de la raíz o determinados problemas en las encías pueden provocar molestias al morder. También puede suceder que el diente aparentemente esté sano y el dolor solo aparezca cuando comemos determinados alimentos o presionamos en una zona concreta.
Una de las dificultades de este tipo de molestias es que no siempre podemos identificar exactamente qué pieza dental las está provocando. El dolor puede sentirse de manera difusa e incluso parecer que procede de un diente cercano.
Por eso, si notas dolor al masticar durante varios días, lo recomendable es no esperar a que aumente. Una exploración profesional permite estudiar el origen de la molestia y comprobar el estado del diente y de los tejidos que lo rodean.
En Clínica Chela podemos valorar tu caso y determinar qué está provocando el dolor. Un diagnóstico temprano puede permitir abordar el problema antes de que evolucione y conseguir que vuelvas a masticar con comodidad y tranquilidad.







