Chupete, biberón y su impacto real en los dientes del bebé | Clínica Chela

Hábitos que parecen inocentes… pero no lo son

El chupete y el biberón forman parte de la rutina diaria de miles de bebés. Son herramientas que calman, facilitan la alimentación y ayudan a conciliar el sueño. Sin embargo, su uso prolongado o inadecuado puede influir directamente en el desarrollo dental. En Clínica Chela, vemos con frecuencia cómo pequeños hábitos terminan provocando alteraciones en la dentición de los más pequeños. Por eso, hoy analizamos su impacto real y cómo prevenir problemas desde el principio.

Recuerda que en Clínica Chela puedes solicitar tu primera cita gratis para una revisión temprana del desarrollo dental de tu bebé.


1. El chupete: ¿amigo o enemigo del desarrollo dental?

El chupete puede ser útil en los primeros meses, pero su uso debe ser controlado. Estos son algunos efectos que puede causar si se utiliza más allá de los 2 años o durante muchas horas al día:

  • Mordida abierta: los dientes superiores no llegan a tocar los inferiores.

  • Mordida cruzada: el paladar puede estrecharse por la presión constante.

  • Alteración del habla: afecta la posición de la lengua y el aprendizaje de sonidos.

En Clínica Chela, recomendamos usar chupetes anatómicos y limitar su uso progresivamente a partir del primer año de vida.


2. El biberón y la temida caries del biberón

Muchos padres desconocen la existencia de la caries del biberón, una de las más comunes en bebés y niños pequeños. Aparece cuando el bebé se duerme con el biberón o consume líquidos azucarados de manera habitual.

¿Qué causa esta caries tan agresiva?

  • Contacto prolongado de la leche, zumos o bebidas azucaradas con los dientes.

  • Falta de limpieza tras las tomas nocturnas.

  • Uso del biberón más allá de los 2 años.

En Clínica Chela, aconsejamos que el bebé no se duerma con el biberón y que se realice una limpieza suave en las encías y dientes desde la primera erupción.


3. ¿Afecta el uso prolongado al crecimiento de la mandíbula?

Sí. Tanto el chupete como el biberón pueden influir en:

  • La forma del paladar, que puede estrecharse.

  • La posición de los dientes, que pueden inclinarse hacia afuera.

  • El desarrollo de la mandíbula, causando maloclusiones futuras.

Un uso inadecuado también puede afectar la respiración, inclinando al niño a respirar por la boca.

En Clínica Chela, evaluamos el crecimiento facial y dental incluso en edades muy tempranas para detectar cualquier alteración y actuar a tiempo.


4. Consejos prácticos para padres

Para evitar problemas futuros, recomendamos:

  • Usar chupetes anatómicos y retirarlos idealmente antes de los 2 años.

  • No añadir azúcar ni cereales en el biberón para dormir.

  • Limpiar la boca del bebé desde el nacimiento.

  • Estimular el uso del vaso a partir de los 12 meses.

  • Realizar la primera visita al dentista antes del primer año de vida.

En Clínica Chela, enseñamos a los padres técnicas sencillas para mantener una higiene oral correcta desde el inicio.


5. ¿Cuándo acudir al dentista?

Si notas:

  • Dientes superiores muy hacia adelante

  • Paladar estrecho

  • Dificultad para cerrar la boca

  • Manchas blancas o marrones en los dientes

  • Hábitos prolongados de chupete o biberón
    … es momento de consultar con un especialista.

En Clínica Chela realizamos valoraciones pediátricas detalladas y personalizadas.


Conclusión: Pequeños hábitos, grandes efectos

El chupete y el biberón pueden ser aliados temporales, pero su uso debe ser moderado y supervisado. Un seguimiento temprano evita problemas de mordida, caries y alteraciones en el desarrollo facial.

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