En Clínica Chela, uno de los motivos de consulta más habituales está relacionado con los distintos tipos de mordida. La forma en la que encajan los dientes superiores e inferiores no es solo una cuestión estética, sino un factor clave para la salud bucodental, la función masticatoria y el equilibrio de toda la boca.
Cuando la mordida no es correcta, pueden aparecer problemas como desgaste dental, molestias al masticar, dolores mandibulares o incluso alteraciones en la postura de la mandíbula. Por eso, identificar a tiempo cualquier irregularidad es fundamental para evitar complicaciones mayores en el futuro.
Tipos de mordida
Mordida normal
La mordida normal es aquella en la que los dientes superiores encajan ligeramente por delante de los inferiores. Este equilibrio permite una correcta función al masticar y reduce el riesgo de desgaste dental o problemas articulares.
Mordida abierta
La mordida abierta se produce cuando los dientes superiores e inferiores no llegan a contactar al cerrar la boca. Puede aparecer en la zona anterior o lateral y suele afectar a la masticación y al habla.
Mordida cruzada
En este tipo de mordida, algunos dientes superiores muerden por dentro de los inferiores. Esto puede provocar desgaste irregular y, si no se trata, generar problemas en la mandíbula.
Mordida profunda
La mordida profunda ocurre cuando los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores. Puede provocar desgaste dental, sensibilidad y molestias en la articulación mandibular.
Mordida prognática
Este tipo de mordida se da cuando la mandíbula inferior está más adelantada que la superior. Además de afectar a la función, también tiene un impacto visible en la estética facial.
Consecuencias de una mordida incorrecta
Cuando los tipos de mordida no están equilibrados, pueden aparecer diferentes problemas:
- Desgaste dental prematuro
- Dolor en la mandíbula
- Dificultad para masticar
- Problemas estéticos en la sonrisa
- Tensión muscular en la zona cervical
Tratamiento de los tipos de mordida en Clínica Chela
El tratamiento depende del tipo de alteración y su gravedad. En la mayoría de los casos se utilizan tratamientos de ortodoncia, que permiten corregir la posición de los dientes y mejorar la oclusión.
Cada caso se estudia de forma individual para elegir la opción más adecuada, buscando siempre una mordida funcional, estable y estética.
Conclusión
Los tipos de mordida influyen directamente en la salud bucodental y en la calidad de vida del paciente. Detectarlos a tiempo permite aplicar tratamientos más sencillos y eficaces, evitando problemas futuros.
En Clínica Chela trabajamos para mejorar la función y la estética de la sonrisa mediante diagnósticos precisos y tratamientos personalizados.











